
El tren de la vida pasa por rieles crudos, llenos de forjaduras y miles de soldaduras que hacen que no se descarrile. El tren de la vida transita por lugares cálidos, alegres, divertidos, pero también, por lugares tristes, sombríos y fríos.
El tren de la vida es el mero aprendizaje entre la velocidad, el tiempo y la memoria, es un viaje furtivo donde muchos se estrellan y otros en cambio recorren miles de senderos, miles de lugares nutriéndose así plenamente.
El tren de mi vida es largo, con muchos vagones llenos de seres especiales, de momentos inolvidables, de pequeños detalles que hacen que mi vida sea sensacional; pero… el tren de mi vida ha cambiado de dirección!
Tu, ser visiblemente incapaz de mucho pero capaz de todo, haz logrado que mi tren cambie de destino, que ya no sea yo sola quien recorra lugares y momentos, disfrutando del placer masoquista de la soledad. Tu, que has cambiado las señales de mi vida y la visión de mi futuro.
A donde llegaremos?? No lo sé. Tampoco sé si te bajarás en la próxima estación. Por mí, la vida será sencillamente cósmica a tu lado y nada más me haría falta para recorrer en este tren.
Me has enseñado que los trenes tienen colisiones y que se superan, se remendan y salen de nuevo a recorrer encima de esos rieles los parajes mas locos y desconocidos. La sencillez y la humildad hacen juego con tu nombre y son reflejo de tu apellido. Eres… tan cálido como bobo, tan especial como un atardecer! Tan único como una morocota!
Aún no sé si nuestros trenes se fusionarán, y haremos una mezcla de vagones toda tropical pero exquisita, si lo lento se unirá a lo rápido, o el stress a la pasividad, o la verde al negro mate. El meollo del asunto es que comprendí que llegar temprano es ver dos veces la grandeza de las cosas y contemplarlas en dos visiones es absolutamente mejor que en una sola.
El amor es un sentimiento loco y despiadado que me consume diariamente si tu no estás. Llegué al punto donde odio el universo cósmico si no te veo tan solo en un vagón girando tu mano en un bye bye; si miro a mi alrededor y no te veo a mi lado o si miro al cielo y no escucho tu voz.
Mi tren y tu tren. Antes solo era el mío, ahora es el nuestro. Nuestro hasta que los rieles se acaben!
El tren de la vida es el mero aprendizaje entre la velocidad, el tiempo y la memoria, es un viaje furtivo donde muchos se estrellan y otros en cambio recorren miles de senderos, miles de lugares nutriéndose así plenamente.
El tren de mi vida es largo, con muchos vagones llenos de seres especiales, de momentos inolvidables, de pequeños detalles que hacen que mi vida sea sensacional; pero… el tren de mi vida ha cambiado de dirección!
Tu, ser visiblemente incapaz de mucho pero capaz de todo, haz logrado que mi tren cambie de destino, que ya no sea yo sola quien recorra lugares y momentos, disfrutando del placer masoquista de la soledad. Tu, que has cambiado las señales de mi vida y la visión de mi futuro.
A donde llegaremos?? No lo sé. Tampoco sé si te bajarás en la próxima estación. Por mí, la vida será sencillamente cósmica a tu lado y nada más me haría falta para recorrer en este tren.
Me has enseñado que los trenes tienen colisiones y que se superan, se remendan y salen de nuevo a recorrer encima de esos rieles los parajes mas locos y desconocidos. La sencillez y la humildad hacen juego con tu nombre y son reflejo de tu apellido. Eres… tan cálido como bobo, tan especial como un atardecer! Tan único como una morocota!
Aún no sé si nuestros trenes se fusionarán, y haremos una mezcla de vagones toda tropical pero exquisita, si lo lento se unirá a lo rápido, o el stress a la pasividad, o la verde al negro mate. El meollo del asunto es que comprendí que llegar temprano es ver dos veces la grandeza de las cosas y contemplarlas en dos visiones es absolutamente mejor que en una sola.
El amor es un sentimiento loco y despiadado que me consume diariamente si tu no estás. Llegué al punto donde odio el universo cósmico si no te veo tan solo en un vagón girando tu mano en un bye bye; si miro a mi alrededor y no te veo a mi lado o si miro al cielo y no escucho tu voz.
Mi tren y tu tren. Antes solo era el mío, ahora es el nuestro. Nuestro hasta que los rieles se acaben!
MeL
Mahatma Gandhi dijo..." No hay camino para la paz, la paz es el camino"
